¡¡Un Mundo Mejor ES Inevitable!!

113 Aniversario de El Perdido



Juan Pomponio. Mensaje enviado el 17/04/2014 - 22:22 hs.

"Recuerdo aquella tarde de verano cuando estaba en los caminos buscando el pueblo con ese nombre tan extraño, como extraído de alguna fábula. Mi alma de poesía seguía el viaje en bicicleta hacia El Perdido, me preguntaba mientras pedaleaba ¿Cómo será? ¿Tendrá senderos habitados por fantasmas? ¿Habrá árboles mágicos? ¿La gente se perderá entre sus calles? No, nada de eso. Al llegar, el amor de la gente me abrazó al costado de la ruta, me reencontré con una vieja amiga después de vagar por otras tantas vidas, alguien me ofreció agua fresca de una botella clara que refrescó mi cansancio, tuve la recompensa de la cordialidad que todavía perdura en mi corazón. A todos aquellos que viajan por las rutas del alma, les recomiendo que no se pierdan, lleguen al pueblo de alma generosa, donde el limonero inmortal custodia al tiempo, donde los asados entre amigos es ritual sagrado, allí habita la metáfora de los crepúsculos, el tren que pasa cada mil años, las calles blancas recubiertas de luna, la sonrisa de la libertad en los rostros de los niños, todo puede ocurrir cuando llegan a El Perdido."



Branco Rodríguez y Gastón Blas


Anoche una lechuza me ha contado
que los bichitos más ricos
andan rondando tus solitarias luces
pero que a veces las abandonan y se escapan
detrás de la luna bañando tus campos,
para ver tus girasoles,
para recordar que tu silencio
guarda mil llantos
guarda mil risas,
y no se escucha la pena
porque tal vez yo solo lo oigo
pero tu silencio grita.
Con tus pinos, con tus perros,
con tus baches, y también con tus vías.
Con tu tierra, con tu viento.
¡¡Ay, con tu viento y con tu tierra!!
despeinando tantos cabellos como escobas,
ensuciando a esas poquitas rodillas,
esas poquitas que guardan un secreto:
y es que aún tus calles, tus piedras,
ven a los niños jugar,
ven a los niños ser niños.


Branco Rodríguez
18 de abril de 2014


Para mi pueblo

Me crie pateando toscas y jugando hasta tarde
haciendo fuego y quemando carnes
haciendo hermanos más que amigos
que aun hoy en día están conmigo
Me crie en un pueblo chico que se llama El Perdido
rodeado de campos vivos, con 3 km de entrada de pinos
y dos más que marcan el fin de nuestro camino.
Una plaza verde que desde el centro nos muestra 6 destinos
una pasión verde y negra que revive mis latidos.
Viernes de asados con amigos sin tener ningún motivo,
más que apreciar un fuego y algún vino.
Me crie en un pueblo chico y de ello soy orgulloso
ya que los valores inculcados han sido los que forjan mi destino
y en este andar sereno y tranquilo que llevo hoy en mi camino
hago un alto en el norte argentino, miro el cielo y los cerros
mientras me sale un suspiro nostálgico dándome cuenta
que estoy muy lejos de mi pueblo EL PERDIDO!!!!!


Gastón Blas
Tilcara, 12 de abril de 2014



Cristian Corral


Me acuerdo que mis compañeros de la secundaria, cuando querían gastarme, le decían “chacra asfaltada” a Guisasola. Y casi siempre, cuando digo que soy de un pueblito que se llama El Perdido, surge el chiste fácil.

Y la verdad…., mi pueblo es chiquito, no vive mucha gente en él. No hay banco ni cajero; no hay cines, ni teatros, ni vidrieras. No hay semáforos ni sendas peatonales. Tampoco tiene shopping, ni hablar de locales de comida rápida. Tampoco hay supermercados, ni argentinos ni chinos. Ni subtes ni colectivos. Tiene, eso sí, una estación, aunque el tren no pasa demasiado por ahí, y los pasajeros hace mucho que no descienden en sus andenes. Si lo buscamos en internet no aparece demasiado en los buscadores, no existen demasiadas imágenes en la web y Google Earth se empecina en pixelarnos, en una clara muestra de encono y desprecio por nuestra pequeñez.

No tiene muchas cosas, es chiquito, vive poca gente en él…… Pero es tan grande, es tan lindo mi pueblo… Es grande, porque la grandeza se la da su gente, la que vive en él y trabaja para que todos los días su pueblo sea un mejor lugar para vivir, y la gente que se fue a buscar otros destinos y a hacer nuevos caminos pero que tiene un lugar, en su mente y en su corazón, en las calles de Guisasola.

Mi pueblo es un arbolito pequeño pero con ramas tan grandes que sus brotes están diseminados por todas partes, y hasta los hijos de aquellos que hace mucho se fueron se sienten un poquito guisasolenses, a pesar de quizá no conocerlo. Porque mi pueblo te deja una marca, que quien ha vivido ahí no se la puede borrar.

Es tan grande que cada vez que regreso es como si no hubiese pasado el tiempo, a pesar de que ya pasé la mitad de mi vida viviendo en otra parte.

Es tan grande que tiene dos nombres: El Perdido para muchos, Guisasola para mí.

Mi pueblo, el chiquito, el que tiene pocos habitantes y pocos atractivos para el que lo ve desde afuera, hoy cumple 113 años. Y mi corazón está allá, festejando


Cristian Corral
18 de abril de 2014



Palabras de la Srta. Bárbara Fischer Farías en el Acto Protocolar.


“Buenos días a todos los presentes… En este día tan especial, como lo es siempre un nuevo aniversario de nuestro querido pueblo EL PERDIDO…

Hoy que se conmemora su Centésimo décimo tercer aniversario tengo el infinito orgullo y emoción de dirigirme a todos ustedes para hablarles con el sentimiento, con el Corazón y con el entusiasmo y la alegría de ser, al igual que todos ustedes, parte de esta “Patria Chica”.

Y ya nomás, apenas fui convocada para dirigir unas palabras en tan importante acontecimiento, muchos y variados recuerdos, circunstancias y anécdotas pasaron por mi mente, estando latente la incógnita de qué decir… o sobre quién o qué hablar…

Fue así que, a pesar de la encrucijada, comenzaron a resonar en mi mente todo lo que significa para mí este pueblo, que seguro es compartido con todos ustedes, esencialmente que es lo que espero para él… para su gente… y por lo que quiero trabajar junto a todos mis vecinos… algo que es tan importante como reseñar su historia, sus primeros pioneros, los que ya lo forjaron como pueblo y los actuales, esos que sueñan con verlo algún día una Gran Ciudad sin perder su esencia de Pueblo…

Como señalé muchísimas veces, EL PERDIDO es una pequeña localidad que, como muchas otras de naturaleza rural y pueblerina, tiene la particularidad de ser una Gran Familia, donde la gente vive de su trabajo y la tranquilidad pueblerina de este solar nos hace vivir con la misma calma y sosiego que la disfrutaron nuestros padres y abuelos… y a veces tan “calma” y “tranquila” que nosotros, los jóvenes de este comienzo del Tercer Mileno, solemos decir para nuestros adentros: “acá no hay nada para hacer” o que también “nos aburrimos”… pero más allá de eso, pienso que tiene una particularidad: su característica e Identidad construida entre todos sus lugareños.

Nuestro pueblo es realmente “nuestro pueblo”, todo lo que vivimos a diario por nosotros y nuestros semejantes, por ese esfuerzo mancomunado de quienes confiamos que acá sí se puede y esto es lo que quiero conservar de manera inalterable, a pesar del progreso y la tecnología de los tiempos que corren.

Asimismo destaco como algo de sus mayores características, como lo más sublime y especial podría decirse: la calidad de nuestra Gente y su Palabra… esas pequeñas grandes “cosas” que seguramente no nos damos cuenta en el cotidiano vivir, pero que a diferencia de las grandes urbes nos demuestra que son Principios Valiosos, casi igualmente con la seguridad que todavía podemos salir de nuestras casas y -al contrario de lo que escuchamos de las grandes ciudades- sabemos que al regresar al hogar todo va a estar igual… y eso no tiene precio, como también tiene un Valor Especial el saludo diario entre vecinos, el saber como está el otro, el solidarizarnos si alguien no lo está pasando bien, en poner el hombro para que se sienta apoyado y comprendido en todo sentido… y eso es lo quisiera conservar para siempre en MI PUEBLO, NUESTRO PUEBLO, como algo tradicional y de muchísimo valor humano e imperecedero para los tiempos por venir…

Entonces queridos vecinos, ni más ni menos, estas pequeñas grandes cosas que nos enamoran de nuestro pueblo y le dan esa Afinidad única… son las que quiero y debemos mantener siempre vigentes, las que unidas con su acervo histórico-cultural, gestado en sus puras raíces populares, nos viene fortaleciendo desde siempre como PUEBLO y sociedad, con Ideales propios y compartidos entre toda su gente, por esa Utopía de avanzar y crecer pero sin perder jamás nuestros orígenes que nos vienen fortaleciendo como comunidad desde hace ya ciento trece años…

Por último le pido a toda su gente, como representantes de su Historia y su Pasado; a las autoridades que son el Presente, y a los jóvenes que son el Futuro, que sigamos unidos para continuar en la consolidación de éste EL PERDIDO, y no otro, conservando sus más caras tradiciones y esencia, pero apostando a que podemos seguir creciendo sobre esa base sólida, avanzando confiados a una Nueva Era y conservando esa Identidad tan nuestra de vivir en un Paraíso que iniciaron nuestros abuelos, forjaron nuestros padres y ahora nosotros debemos mantener en franco y paulatino desarrollo...

Espero haber podido plasmar en estas sencillas palabras algunas de sus inquietudes e intereses, que espero sirva para ser evaluado por cada uno de nosotros, regalándoles finalmente este poema para toda mi gente y mi pueblo:

Nada más, muchas gracias.”



Bárbara Fischer Farías
El Perdido, 18 de abril de 2014
Foto: Karen Corral




Cierre del Acto
Palabras del Intendente Municipal, Dr. Favián Zorzano.



“Hace 113 años, en un establecimiento rural llamado La Flor del Perdido, donde se ubicaba originalmente una posta, donde los vecinos tenían su diario recorrido, Ferrocarril Argentino inaugura una de sus estaciones ubicadas entre las localidades de Aparicio y Coronel Dorrego. Poco tiempo después, un día como hoy, por decreto provincial se crea la localidad de El Perdido, una localidad que lleva 113 años de esfuerzo, que vivió sus tiempos de esplendor al lado del ferrocarril, mientras el tren era el transporte obligado para las personas y para toda esa inmensa producción que aún seguimos desarrollando en este sector de la provincia de Buenos Aires.

113 años donde, como decía la vecina, los abuelos de todos ustedes forjaron las primeras calles, levantaron las primeras casas, los primeros comercios, donde luego entre vecinos y autoridades han sabido hacerlo crecer, hacerlo hermoso, traer servicios, desarrollar ambientes de salud, una casa para los abuelos, lugares donde hacer crecer y cultivar nuestra cultura, y así han pasado estos años y es el compromiso que evidentemente todos hemos asumido, porque El Perdido más allá de su nombre no está destinado a desaparecer sino que está destinado a que junto al esfuerzo de todos nosotros siga siendo este pueblo hermoso donde da gusto vivir. “

(…)



El Perdido, 18 de abril de 2014
Foto: Cultura, Educación y Deportes





Fotos: Karen Corral

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