¡¡Un Mundo Mejor ES Inevitable!!

Leemos en inglés: The lilac tree, by María Teresa Andruetto


THE LILAC TREE
by Maria Teresa Andruetto (Author), Liliana Menéndez (Illustrator).

Is it a tale or a poem?

It is a story of love, searching and waiting in the shade of a tree that was far to touch us closely. A parable of the journey in search of what we want. This book is a tale with a circular structure that is fragmented into silences that can only be filled by the reader.

The illustrations at times open the game with ambiguity and lead to the senses beyond what the words say, maintaining a delicate thread of connection to the text.

An exquisite and suggestive book, that talks about warmth and serenity, and the discovery of happiness.




THE LILAC TREE
Hardcover: 32 pages. Language: Spanish. Series: Vaquita De San Antonio. Published by COMUNICARTE EDITORIAL (2006)



One

He sat down in the shade of a tree full of blossoming lilacs.


A rich man went by and asked him:
What are you doing here, young man, sitting under this tree, instead of working and making money?
And the man answered:
I’m waiting.


A beautiful woman went by and asked him:
What are you doing under this tree instead of courting me?
And the man answered:
I’m waiting.


A boy went by and asked him:
What are you doing, sir, sitting under that tree, instead of playing?
And the man answered:
I’m waiting.


His mother went by and asked him:
What are you doing, my son, sitting under this tree instead of being happy?
And the man answered:
I’m waiting.





Two

She came out of her house.
She crossed the street and the park and went past the tree full of blossoming lilacs.
She gave a quick look at the man.
At the tree.
But she did not stop.
She was looking for something, and was in a hurry.


He saw her go past, walk away, become small and disappear.
And he stayed there staring at the ground that was completely covered with snow-looking lilacs.


She went searching around the world.
Around the whole world.

In the East there was a man with silky hands.
She asked him:
Are you the man I’m looking for?
I’m afraid I'm not, said the man with the silky hands.
And he went away.


In the North there was a man with a cracked voice.
She asked him:
Are you the one I'm looking for?
No, that's not me, said the man with the cracked voice.
And he went away.


In the West there was a man with winged feet.
She asked him:
Are you the one I’m looking for?
I was waiting for you for a long time, but now I’m not, said the man with the winged feet.
And he went away.


In the South there was a man with watery eyes.
She asked him:
Are you the one I’m looking for?
I don’t think so, I’m leaving, said the man with the watery eyes.
And he went away.





Three

She went on searching across the world, across the whole world.
One afternoon, walking up a slope, she found a gipsy.

The gipsy looked at her and said:
The one you’re looking for is waiting in a park under a tree.


She remembered the man with watery eyes, the one with silky hands, the one with winged feet and the one with the cracked voice.

And then she remembered the park, a tree full of lilacs, and the man that was sitting under its shade.


Then she walked her way back down the slope and across the world.
The whole world.
She arrived at her town, crossed the park, walked up to the tree and asked the man that was sitting in the shade:

What are you doing, sitting under this tree?

And the man said with a cracked voice:
I’m waiting for you.

Then he raised his head and she saw that he had watery eyes; he caressed her and she felt that he had silky hands; he took her flying and she realized that he also had winged feet.



El árbol de lilas
María Teresa Andruetto
Ilustraciones de Dante Ginevra en "Amor en poemas"



UNO

Él se sentó a esperar bajo la sombra de un árbol florecido de lilas.

Pasó un señor rico y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de trabajar y hacer dinero?
Y el hombre le contestó:
Espero.


Pasó una mujer hermosa y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de conquistarme?
Y el hombre le contestó:
Espero.

Pasó un niño y le preguntó: ¿Qué hace Usted, señor, sentado bajo este árbol, en vez de jugar?
Y el hombre le contestó:
Espero.

Pasó la madre y le preguntó: ¿Qué hace este hijo mío, sentado bajo un árbol, en vez de ser feliz?
Y el hombre le contestó:
Espero.



DOS

Ella salió de su casa.
Cruzó la calle, atravesó la plaza y pasó junto al árbol florecido de lilas.
Miró rápidamente al hombre.
Al árbol.
Pero no se detuvo.
Había salido a buscar, y tenía prisa.

Él la vio pasar, alejarse, volverse pequeña, desaparecer.
Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.

Ella fue por el mundo a buscar.
Por el mundo entero.

En el Este había un hombre con las manos de seda.

Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
Lo siento, pero no, dijo el hombre con las manos de seda.
Y se marchó.

En el Norte había un hombre con los ojos de agua.
Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
No lo creo, me voy, dijo el hombre con los ojos de agua.
Y se marchó.


En el Oeste había un hombre con los pies de alas.
Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
Te esperaba hace tiempo, ahora no, dijo el hombre con los pies de alas.
Y se marchó.

En el Sur había un hombre con la voz quebrada.
Ella preguntó:
¿Sos el que busco?
No, no soy yo, dijo el hombre con la voz quebrada.
Y se marchó.




TRES

Ella siguió por el mundo buscando, por el mundo entero.

Una tarde, subiendo una cuesta, encontró a una gitana.

La gitana la miró y le dijo:
El que buscas espera, bajo un árbol, en una plaza.

Ella recordó al hombre con los ojos de agua, al que tenía las manos de seda, al de los pies de alas y al que tenía la voz quebrada.

Y después se acordó de una plaza, de un árbol que tenía flores lilas, y del hombre que estaba sentado a su sombra.

Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta, y atravesó el mundo. El mundo entero.

Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, caminó hasta el árbol y le preguntó al hombre que estaba sentado a su sombra: ¿Qué hacés aquí, sentado bajo este árbol?

Y el hombre dijo con la voz quebrada:
Te espero.

Después él levantó la cabeza y ella vio que tenía los ojos de agua, la acarició y ella supo que tenía las manos de seda, la llevó a volar y ella supo que tenía también los pies de alas.






El árbol de lilas ©2006, María Teresa Adruetto ©2006, Editorial Comunicarte

¿Cuento o poesía? Una historia de amor, de búsqueda y espera a la sombra de un árbol que estaba lejos para tocarnos cerca. Una parábola del viaje en busca de lo que queremos. Un relato de estructura circular, que se fragmenta en silencios que sólo pueden ser llenados por el lector. Las ilustraciones por momentos se abren al juego con la ambigüedad y dan lugar a los sentidos más allá de lo que dicen las palabras manteniendo un delicado hilo de conexión con el texto. Un libro exquisito, sugerente, que habla del abrigo, de la serenidad Y del hallazgo de la felicidad.



Fuentes consultadas:

El árbol de lilas imaginaria.com.ar

THE LILAC TREE teresa-andruetto.blogspot.com.ar

María Teresa Andruetto (archivo) edaicvarela.blogspot.com.ar

Obras de Andruetto, María Teresa cervantesvirtual.com/

El árbol de Lilas.mp4 EDAIC Varela - youtube.com

El árbol de lilas canallector.com

Un bolsillo lleno de poemas (PDF)

Reseña de El árbol de lilas alija.org.ar

Seis poemas Analecta Literaria

Librarians' favourite books from their country - IFLA.ORG (International Federation of Library Associations and Institutions)





María Teresa Andruetto



Foto: ©Mary Rodríguez Vázquez.






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Ilustraciones Alex DG© y Daniel Caminos